La correlación de Bitcoin a 90 días con el Nasdaq 100 ha caído de más del 60% a alrededor del 33%, mientras que su correlación con el oro ha aumentado de cerca de cero a comienzos de año a más del 50%, según Zach Pandl, director de investigación de Grayscale. Este cambio sugiere que los inversores están volviendo a centrarse en la escasez de Bitcoin y en su papel como reserva de valor, y que la “operación de devaluación” —comprar activos escasos para cubrirse frente a la devaluación de las monedas fiduciarias— está mostrando señales de regreso. El cambio se produce en un momento en que la deuda federal de Estados Unidos ha superado los 40 billones de dólares y los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo han subido de forma notable, lo que lleva a los inversores a buscar coberturas frente al deterioro de los fundamentos fiscales y monetarios. Grayscale afirmó que Bitcoin, creado después de la crisis financiera de 2008 sin un emisor central y con un límite fijo de oferta, podría estar entrando en un entorno de mercado más favorable junto con el oro como un activo alternativo escaso y líquido.