Más de 200 empleados de Google y OpenAI han firmado una carta abierta instando a sus empresas a abstenerse de usar tecnologías de IA para la vigilancia doméstica o armas autónomas. La carta, reportada por Axios, pide una postura unificada similar a la de Anthropic, que ha rechazado negociaciones con el Pentágono para tales usos. Los empleados enfatizan la necesidad de establecer "líneas rojas" claras contra aplicaciones militares y de vigilancia, destacando preocupaciones sobre posibles divisiones creadas por las negociaciones del Pentágono. Las firmas para la carta pueden ser enviadas de forma anónima y están sujetas a verificación.