La inteligencia artificial de Google DeepMind ha alcanzado un hito significativo al resolver una parte de las ecuaciones de Navier-Stokes, uno de los siete Problemas del Premio del Milenio. Este avance, confirmado mediante colaboraciones con la Universidad de Nueva York y Stanford, utilizó Redes Neuronales Informadas por la Física para descubrir una nueva familia de singularidades en la dinámica de fluidos. Las implicaciones de este descubrimiento son vastas, con el potencial de revolucionar campos como la meteorología, la aeronáutica y la astrofísica. Promete avances en la modelización climática, la predicción de tormentas y el diseño de aeronaves más eficientes. Esto marca una nueva era en la que la inteligencia artificial actúa como un socio creativo en la investigación científica, allanando el camino para métodos innovadores de validación humana.