Goldman Sachs ha revisado su pronóstico sobre una recesión en Estados Unidos, reduciendo la probabilidad al 25% debido a que los indicadores económicos se mantienen fuertes. Este ajuste se produce mientras las ganancias corporativas continúan mostrando buen desempeño y persiste el auge en el gasto de capital en inteligencia artificial. Los datos predictivos del mercado también reflejan una probabilidad reducida de recesión del 19% para este año. El sentimiento del mercado es cada vez más optimista respecto a un "aterrizaje suave" para la economía estadounidense, donde el crecimiento se desacelera sin caer en recesión. Esta perspectiva positiva ha impulsado al S&P 500 a nuevos máximos históricos, con un mayor apetito por el riesgo en Wall Street. Los flujos de capital son particularmente fuertes en los sectores de inteligencia artificial, tecnología y crecimiento.