Goldman Sachs ha identificado tres temas de inversión emergentes que están ganando tracción a medida que los inversores miran más allá de la IA. Un informe del 17 de julio de TechFlow Research señala que la volatilidad en las acciones de infraestructura de IA ha impulsado este cambio. En los últimos tres meses, la volatilidad anualizada del factor momentum de Goldman Sachs se disparó al 36%, marcando un máximo de 45 años para períodos sin recesión. Mientras tanto, la correlación de las acciones individuales en el S&P 500 ha caído a un mínimo histórico de 0,14, lo que indica una diversificación en las estrategias de inversión.