Goldman Sachs proyecta que los bancos centrales comprarán un promedio de 60 toneladas de oro en 2026. Esta previsión está impulsada por los esfuerzos continuos de los bancos centrales de los mercados emergentes para diversificar sus reservas alejándolas de otros activos hacia el oro. La tendencia refleja un cambio estructural en las estrategias de gestión de reservas, según se informó el 22 de enero.