El oro y la plata han experimentado descensos significativos desde sus máximos de enero de 2025, con el oro cayendo aproximadamente un 28% a menos de $4,000 por onza y la plata bajando más del 50% a menos de $59 por onza. Esta caída se atribuye a preocupaciones sobre una política monetaria más estricta bajo el nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, ya que los mercados anticipan dos aumentos de tasas de 25 puntos básicos para marzo de 2027, lo que podría elevar la tasa de fondos federales al 4.00%-4.25% en medio de temores renovados de inflación. Bitcoin, que se mantuvo relativamente estable alrededor de $100,000 durante 2025, también ha visto una caída a medida que cambia la narrativa del "comercio de devaluación". La creencia previa de que los déficits fiscales y el aumento de la deuda gubernamental erosionarían el valor de la moneda fiduciaria está siendo cuestionada, lo que lleva a los inversores a reevaluar el papel de bitcoin como cobertura contra la dilución de la moneda.