Los precios del oro enfrentan presión a corto plazo debido a las tensiones geopolíticas y el aumento de los precios del petróleo que influyen en la dinámica del mercado. El conflicto en curso entre Estados Unidos e Israel ha provocado un aumento en los precios del petróleo y del dólar estadounidense, mientras que el oro ha experimentado una caída consecutiva. Los analistas sugieren que las expectativas elevadas de inflación global podrían reforzar la postura de la Reserva Federal de mantener las tasas de interés, ejerciendo mayor presión sobre los metales preciosos. Expertos, incluidos Adrian Ash de BullionVault y Daniel Gali de TD Securities, destacan los riesgos a la baja para el oro, con posibles caídas si el conflicto actual persiste. Sin embargo, algunos analistas, como Nicolas Frappier de ABC Refinery, señalan que el oro ha mantenido niveles clave de soporte técnico, lo que sugiere un posible rebote. A pesar de la caída actual, instituciones como Bank of America y UBS se mantienen optimistas, pronosticando que los precios del oro podrían alcanzar entre $6,000 y $6,200 por onza en los próximos meses.