Los precios del oro han alcanzado un máximo histórico, superando los $4,600 por onza por primera vez, impulsados por tensiones geopolíticas e incertidumbres económicas. La Asociación del Mercado de Lingotes de Londres confirmó que el precio spot del oro llegó a $4,612, marcando un aumento significativo de aproximadamente $280 desde enero. Este aumento refleja una mayor demanda de activos refugio mientras los inversores buscan protección contra la inestabilidad global. Los factores clave que contribuyen a este rally incluyen las tensiones geopolíticas en curso en Europa del Este y el Mar de China Meridional, así como los cambios en las políticas monetarias de los principales bancos centrales. Un dólar estadounidense debilitado también ha hecho que el oro sea más atractivo para los compradores internacionales. Además, las persistentes presiones inflacionarias y las sólidas compras de los bancos centrales han apoyado aún más el ascenso del oro. Los inversores institucionales han incrementado sus posiciones, con los ETFs de oro registrando entradas sustanciales, superando los $8 mil millones en este trimestre. El movimiento de precios récord subraya una revalorización estructural del oro, con analistas que proyectan ganancias adicionales si las condiciones macroeconómicas actuales persisten. Aunque se espera volatilidad a corto plazo, las perspectivas a largo plazo siguen siendo alcistas, con objetivos potenciales de $4,800 a $5,000 para fin de año.