Los estudios de cultivo de oro han sostenido World of Warcraft al garantizar que el oro dentro del juego no fuera el objetivo final, lo que permitió a Blizzard gestionar el mercado gris mediante tokens y puertas de tiempo. En contraste, los juegos Web3 a menudo vinculan la jugabilidad directamente con activos comerciables, convirtiendo el juego en un medio para ganar dinero. El verdadero potencial de la blockchain en los videojuegos radica en crear recuerdos verificables, como marcas de tiempo de logros e historiales de gremios, en lugar de centrarse únicamente en el comercio de activos.