El oro y la plata ampliaron sus pérdidas a medida que los rendimientos de los bonos de referencia en Estados Unidos, Alemania y Japón subieron con fuerza, aumentando la presión sobre los activos que no generan rendimiento. El oro al contado cayó casi un 1,8% en la jornada, hasta unos 4.370 dólares por onza, lo que marcó su tercera caída consecutiva y un descenso acumulado de más del 3,5% en las últimas tres sesiones de negociación. La plata al contado bajó casi un 3%, hasta alrededor de 64,5 dólares por onza. La ola de ventas se produjo mientras el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años superó el 4,75%, el rendimiento del bono alemán a 10 años subió al 3,34% y el rendimiento del bono japonés a 10 años superó el 3% por primera vez en casi 30 años. Unas tasas de largo plazo más altas elevaron los rendimientos libres de riesgo y redujeron el atractivo de los metales preciosos, mientras los mercados se centraban en los renovados riesgos de inflación y en la posibilidad de que los principales bancos centrales pudieran seguir subiendo las tasas de interés pese a la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán.