El oro ha entrado oficialmente en un mercado bajista, con precios que han caído más del 20% desde su máximo histórico. Esta caída significativa marca un cambio crucial en la dinámica del mercado del metal precioso, ya que los inversores reevalúan sus posiciones en medio de condiciones económicas cambiantes. La caída en los precios del oro refleja tendencias más amplias del mercado y el sentimiento de los inversores, impactando carteras a nivel global.