Los precios del oro han caído bruscamente a $4,240 por onza, marcando una disminución del 5.52% en el día, borrando efectivamente todas las ganancias obtenidas este año. La plata también experimentó una caída significativa, bajando a $64 por onza con una disminución del 4.16%. Estas caídas reflejan un cambio notable en el mercado de metales preciosos, afectando tanto a inversores como a comerciantes.