La implementación global de las nuevas regulaciones fiscales sobre criptomonedas bajo el Marco de Reporte de Criptoactivos (CARF) de la OCDE ha comenzado, con el Reino Unido y más de 40 países que empezaron a aplicar estas normas desde el 1 de enero de 2026. Estas regulaciones requieren que los proveedores locales de servicios de criptomonedas recopilen datos detallados de las transacciones de los usuarios para facilitar el intercambio transfronterizo de información fiscal. La HMRC del Reino Unido utilizará estos datos para garantizar el cumplimiento fiscal, con sanciones por incumplimiento. Hong Kong está consultando sobre revisiones para implementar CARF y el Estándar Común de Reporte (CRS), con el objetivo de iniciar el intercambio automático de información sobre transacciones de criptomonedas para 2028. El marco CARF, desarrollado por la OCDE, busca mejorar la transparencia fiscal de los criptoactivos mediante la estandarización de la recopilación y el intercambio de datos entre las autoridades fiscales a nivel mundial. Esta iniciativa complementa al CRS, que está en vigor desde 2018, abordando los desafíos únicos que plantean las transacciones de criptomonedas fuera de los sistemas financieros tradicionales.