Las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán, así como entre Rusia y Ucrania, mostraron signos de alivio esta semana, lo que podría reducir los riesgos globales. La próxima semana, la atención se centrará en si estas tensiones continúan disminuyendo. Además, los datos del IPC de abril en Estados Unidos serán un evento macroeconómico clave, con varios indicadores económicos importantes programados para su publicación, incluidos los números de empleo ADP y las tasas del IPP. En un cambio significativo de liderazgo, se espera que Kevin Warsh sea confirmado como el nuevo presidente de la Reserva Federal el lunes, sucediendo a Powell el 15 de mayo. Mientras tanto, el mercado bursátil estadounidense ha mostrado un rendimiento sólido, con el S&P 500 subiendo un 8% y el Nasdaq Composite aumentando casi un 13% en lo que va del año, ambos alcanzando máximos históricos. Los informes de ganancias corporativas continuarán influyendo en los precios de las acciones a medida que concluya la temporada de resultados del primer trimestre.