Un estudio reciente de Northwestern Mutual revela que la Generación Z muestra el mayor apetito por el riesgo entre todas las generaciones. Esta inclinación no se atribuye a la imprudencia, sino a una sensación de estar financieramente rezagados. Los hallazgos sugieren que las estrategias financieras de la Generación Z están influenciadas por su deseo de ponerse al día económicamente, lo que los impulsa a asumir mayores riesgos en sus decisiones de inversión y financieras.