La reciente presentación 10-K de Gemini revela riesgos potenciales de gobernanza, ya que sus fundadores supuestamente participaron en prácticas de préstamos circulares. La presentación sugiere que los fundadores tomaron prestados Bitcoin y Ethereum del intercambio a través de WCF, utilizando estos activos como garantía para préstamos en dólares. Durante su oferta pública inicial (IPO), la empresa supuestamente transfirió deuda mediante acciones con descuento, lo que resultó en que los fundadores controlaran el 94.7% de los derechos de voto. A pesar de una auditoría sin salvedades por parte de Deloitte, Gemini enfrenta presiones significativas de endeudamiento, con el precio de sus acciones desplomándose un 88% desde su cotización. El intercambio ahora enfrenta demandas y una crisis de confianza.