Los ministros de Relaciones Exteriores del G7 se han comprometido a proteger los suministros energéticos globales y a garantizar la seguridad del Estrecho de Ormuz en respuesta a los recientes ataques de proxies iraníes. Este compromiso surge en medio del aumento de las tensiones en la región, que amenazan las rutas marítimas vitales para el transporte internacional de petróleo. Los ministros enfatizaron la importancia de mantener la estabilidad y prevenir interrupciones en los mercados energéticos.