Esta semana, las naciones del G7, incluyendo a EE. UU., Japón, Europa, el Reino Unido y Canadá, están preparadas para anunciar decisiones cruciales sobre las tasas de interés. La expectativa inicial del mercado de recortes en las tasas ha cambiado hacia un enfoque en la defensa contra la inflación debido a las tensiones geopolíticas en curso y los elevados precios del petróleo. La decisión de la Reserva Federal, esperada para el 30 de abril, será observada de cerca mientras el presidente Powell se acerca al final de su mandato. Los analistas debaten si adoptará una postura agresiva o mantendrá las políticas actuales en medio de la crisis energética en Medio Oriente. Mientras tanto, el Banco de Japón, bajo la dirección del gobernador Ueda, enfrenta presión por el aumento de los precios del petróleo, lo que podría señalar un aumento de las tasas en junio. Además, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se mantiene en el rango del 4.1% al 4.4%, y cualquier comentario agresivo podría provocar un aumento.