Las compañías navieras en el Estrecho de Ormuz han sido objetivo de mensajes fraudulentos que exigen pagos en criptomonedas por una "tarifa de permiso de tránsito". Según MARISKS, una empresa griega de gestión de riesgos marítimos, estos mensajes suplantan a las autoridades iraníes y solicitan pagos en Bitcoin o Tether (USDT). La estafa consiste en enviar documentos para su evaluación por supuestas "autoridades de seguridad iraníes" antes de determinar la tarifa. Actualmente, cientos de embarcaciones y alrededor de 20,000 marineros están varados en el Golfo. El 18 de abril, durante una apertura temporal del estrecho por parte de Irán, al menos dos embarcaciones, incluido un petrolero, fueron atacadas por barcos iraníes y se vieron obligadas a retirarse.