El multimillonario canadiense Frank Giustra ha expresado preocupaciones sobre la susceptibilidad de Bitcoin a la confiscación, argumentando que es más fácil de incautar que el oro. Giustra señala la cadena de bloques transparente de Bitcoin, que registra todas las transacciones, lo que facilita a las autoridades rastrear y potencialmente confiscar activos. A diferencia del oro, que es un activo físico sin rastro digital, Bitcoin puede vincularse a individuos a través de direcciones de billeteras e historiales de transacciones, permitiendo un seguimiento más eficiente por parte de las autoridades. Giustra también destaca que la naturaleza digital de Bitcoin permite a los gobiernos apuntar a custodios o proveedores de servicios para incautar activos con mínima resistencia, a menudo mediante medios legales como órdenes judiciales. En contraste, el oro requiere esfuerzos logísticos significativos para su confiscación, involucrando operaciones costosas y políticamente sensibles. A pesar de estas preocupaciones, Giustra reconoce el potencial de Bitcoin para un crecimiento futuro en su valor, pero critica su promoción como impulsada por la codicia y el miedo a perderse la oportunidad, en lugar de una creencia genuina en su valor a largo plazo.