Francia ha promulgado una nueva regulación que prohíbe a los niños menores de 15 años acceder a las plataformas de redes sociales. Esta medida tiene como objetivo proteger a los menores de posibles daños en línea y garantizar un uso más seguro de internet entre los usuarios jóvenes. La legislación exige el consentimiento parental para que los menores puedan crear cuentas en sitios de redes sociales, reflejando las crecientes preocupaciones sobre la seguridad digital y la privacidad de los niños.