Mark Karpelès, ex CEO del desaparecido exchange Mt. Gox, ha propuesto un hard fork de Bitcoin para recuperar 80,000 BTC robados en 2011, actualmente valorados en más de 5.2 mil millones de dólares. El plan sugiere modificar el protocolo de Bitcoin para permitir el movimiento de estos fondos usando una firma de una dirección oficial de recuperación de Mt. Gox, evitando la necesidad de la clave privada del hacker. Esta propuesta busca integrar los fondos recuperados en el proceso de rehabilitación supervisado por la corte para el pago a los acreedores. La propuesta ha generado un debate dentro de la comunidad de Bitcoin, destacando la tensión entre la inmutabilidad de Bitcoin y la búsqueda de justicia. Los críticos argumentan que alterar las reglas de consenso de Bitcoin socava su principio fundamental de propiedad inmutable, mientras que los partidarios lo ven como una excepción necesaria para un caso único. El riesgo de una división de la cadena, donde la red podría fracturarse en cadenas competidoras, añade más controversia, ya que lograr consenso en la red descentralizada sigue siendo un desafío significativo.