Eiji Maeda, un exfuncionario del Banco de Japón, ha indicado una probabilidad del 50 % de un aumento de las tasas de interés en abril, a pesar de las incertidumbres derivadas del conflicto en Irán. Maeda, quien anteriormente supervisó la política monetaria, sugiere que el Banco de Japón enfrenta una decisión difícil, con abril y junio como posibles meses para un aumento de las tasas. Enfatizó que un aumento en abril sería prudente para evitar quedarse rezagado frente a la inflación. Las expectativas del mercado coinciden con la opinión de Maeda, ya que los mercados de swaps a un día reflejan una probabilidad del 60 % de un aumento de tasas en abril. Maeda advirtió que si el Banco de Japón demora en actuar, el yen podría debilitarse aún más, potencialmente superando los 160 frente al dólar, lo que implicaría el riesgo de quedarse atrás respecto a las tendencias del mercado. Señaló que el yen ya está débil y que una recuperación modesta beneficiaría a las empresas y hogares japoneses.