Las actas recientes de la reunión de la Reserva Federal indican un cambio hacia una postura más agresiva, limitando las opciones del presidente Powell para recortes de tasas. El analista Eamonn Sheridan destaca que el lenguaje de la Fed ahora enfatiza la inflación persistente y las incertidumbres económicas, particularmente debido al conflicto en Irán, lo que sugiere una prolongada espera en los cambios de política. Las presiones inflacionarias se están extendiendo más allá de la energía, afectando los costos de envío, pasajes aéreos y fertilizantes, complicando la visión de la inflación como algo temporal. Las expectativas del mercado sugieren posibles aumentos de tasas para finales de 2026 o principios de 2027 si la inflación persiste. Aunque Powell favorece los recortes de tasas, esto podría generar fricciones con un comité más agresivo, aumentando potencialmente la volatilidad en las comunicaciones del FOMC.