La propuesta de la Reserva Federal para introducir una "cuenta maestra delgada" ha generado una división entre los bancos criptográficos y los bancos comunitarios. Esta iniciativa busca otorgar acceso limitado al sistema de pagos de la Fed a ciertas instituciones. Bancos criptográficos como Anchorage Digital Bank apoyan la propuesta pero se oponen al límite propuesto para el saldo nocturno de 500 millones de dólares o el 10% de los activos. Mientras tanto, las organizaciones de bancos comunitarios están en contra de ampliar el acceso, argumentando que las cuentas maestras deberían estar restringidas a instituciones aseguradas y de bajo riesgo para evitar competencia desleal y riesgos sistémicos.