La Reserva Federal ha anunciado una pérdida operativa anual por tercer año consecutivo, con pérdidas totales que ahora superan los 210 mil millones de dólares. Esto representa un desafío financiero significativo para el banco central, reflejando las presiones económicas continuas y los impactos de las políticas. Las pérdidas continuas destacan las complejidades que enfrenta la Reserva Federal al gestionar la política monetaria en medio de condiciones económicas fluctuantes.