El presidente del Banco de la Reserva Federal de Chicago, Austan Goolsbee, ha declarado que cualquier recorte de las tasas de interés en 2025 dependerá de que la inflación se mueva de manera decisiva hacia el objetivo del 2% del banco central. Hablando en una sesión informativa financiera, Goolsbee enfatizó la necesidad de un progreso observable en la inflación antes de considerar una mayor acomodación de la política monetaria. Este enfoque subraya la estrategia cautelosa y dependiente de los datos de la Reserva Federal mientras navega por las condiciones económicas. Las declaraciones de Goolsbee destacan la importancia de métricas clave de inflación, como el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y el índice de precios de Gastos de Consumo Personal (PCE), para guiar las futuras decisiones de política. También planteó preguntas sobre la restrictividad de la postura política actual, sugiriendo un debate interno dentro de la Fed sobre el impacto de los aumentos previos de las tasas. El mandato dual de la Reserva Federal de estabilidad de precios y máximo empleo sigue siendo central en su marco de política, con futuros recortes de tasas condicionados a la evidencia económica en lugar de un calendario fijo.