Los funcionarios de la Reserva Federal están mostrando una postura más abierta hacia Bitcoin en medio de una transición de liderazgo, con varias figuras clave comparándolo con el oro. El actual presidente Kevin Warsh y Christopher Waller han referido a Bitcoin como una forma de "oro digital", sugiriendo su papel como un activo refugio para las generaciones más jóvenes. Jerome Powell, tradicionalmente cauteloso, también ha comparado Bitcoin con el oro, describiéndolo como "oro digital y virtual". A pesar de estos comentarios positivos, no hay consenso dentro de la Fed. Funcionarios como Michelle Bowman, Philip Jefferson y Lisa Cook son vistos como pragmáticos, sin respaldar ni rechazar completamente los criptoactivos, mientras que Michael Barr sigue siendo escéptico, especialmente respecto a las stablecoins. El entorno macroeconómico, incluyendo la inflación y las tasas de interés, continúa siendo un factor significativo para el desempeño del mercado de Bitcoin. Los datos recientes de inflación han reducido las expectativas de recortes de tasas, con una probabilidad del 60% de un aumento de 25 puntos básicos en la reunión del FOMC de enero, lo que podría afectar la sensibilidad de Bitcoin a los cambios en la liquidez global.