La Reserva Federal ha decidido mantener las tasas de interés sin cambios en un rango de 3.50 a 3.75%, alineándose con las expectativas del mercado. Esta decisión se produce mientras los operadores anticipan un repunte alcista de alivio, con proyecciones que indican solo recortes graduales de las tasas que se extenderán hasta 2026–2027. La tasa estable se considera un factor estabilizador para los mercados, que podría fomentar la inversión y el crecimiento a corto plazo.