El gobernador de la Reserva Federal, Waller, hablando en una conferencia sobre política monetaria en Roma, destacó la necesidad de flexibilidad en las decisiones de política, sugiriendo que la orientación futura podría abandonarse cuando sea necesario. Waller enfatizó que la política monetaria debe ser sensible a las condiciones económicas actuales en lugar de basarse en promedios históricos. Señaló que grandes choques económicos pueden alterar la efectividad de las herramientas de política, como la curva de Phillips, y que una orientación futura rígida podría obstaculizar ajustes oportunos en la política. La Reserva Federal ha formado un grupo de trabajo para evaluar el papel de la orientación futura, con Waller abogando por decisiones basadas en datos en tiempo real.