Los economistas advierten que la Reserva Federal podría enfrentar dificultades para reducir las tasas de interés este año debido a las crecientes presiones inflacionarias. Se anticipa que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo en Estados Unidos aumente un 1% mes a mes, marcando el mayor incremento desde 2022, impulsado por un aumento de 1 dólar por galón en los precios de la gasolina tras el conflicto en Irán. Se espera que el IPC subyacente aumente un 0,3% mes a mes. Además, se proyecta que el índice de precios de gastos de consumo personal (PCE) subyacente, la medida de inflación preferida por la Reserva Federal, haya aumentado un 0,4% por tercer mes consecutivo en febrero. Esto sugiere que la inflación ya se estaba estancando en niveles más altos antes de las recientes tensiones geopolíticas. Combinado con un mercado laboral estadounidense que se está estabilizando, estos factores indican que la Reserva Federal podría tener dificultades para implementar recortes en las tasas este año.