El presidente de la Reserva Federal, Warsh, enfatizó la postura firme del banco central contra la inflación persistentemente alta, afirmando que no hay tolerancia alguna para tales condiciones económicas. Warsh destacó la estabilidad del mercado laboral, señalando un sólido crecimiento nominal de los salarios como un indicador positivo. También comentó sobre la resiliencia y el robusto crecimiento de la economía estadounidense, sugiriendo una perspectiva económica fuerte a pesar de las presiones inflacionarias.