El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, declaró que la amenaza de cargos penales es una consecuencia potencial del compromiso de la Reserva Federal de establecer las tasas de interés basándose en el interés público en lugar de alinearse con las preferencias presidenciales. Powell enfatizó la importancia de mantener la independencia de la Fed en las decisiones de política monetaria, subrayando que sus acciones están guiadas por datos económicos y el bienestar público en lugar de presiones políticas.