Kevin Warsh, el nominado para presidente de la Reserva Federal, se ha comprometido a mantener la independencia de la política monetaria. Esta promesa llega mientras Warsh se prepara para su audiencia de confirmación en el Senado, programada para el martes. Su declaración tiene como objetivo tranquilizar a las partes interesadas sobre la autonomía de la Fed en los procesos de toma de decisiones, un aspecto crítico de su papel en la gestión de la economía de Estados Unidos.