El yen japonés se disparó a su nivel más alto en seis meses, lo que generó especulaciones sobre una intervención coordinada entre Japón y la Reserva Federal. Esto sigue a la advertencia del primer ministro japonés Asumi Takagi sobre fluctuaciones anormales del yen, que provocaron que el dólar cayera de casi 160 a 155.6 frente al yen. El acercamiento de la Reserva Federal de Nueva York a los principales bancos sugiere una posible intervención cambiaria, que recuerda las acciones tomadas en 2008 para inyectar liquidez en los mercados globales. Los analistas sugieren que un movimiento coordinado podría evitar que el Banco de Japón venda bonos del Tesoro de EE. UU. mientras debilita intencionalmente el dólar para apoyar al yen. Tal escenario podría impulsar los precios de los activos globales, incluidas las criptomonedas. Bitcoin, que ha mostrado una fuerte correlación positiva con el yen y una correlación negativa con el dólar, podría beneficiarse de un dólar más débil. Los datos históricos indican que las intervenciones cambiarias pueden impactar significativamente el precio de Bitcoin, como se vio en agosto de 2024 cuando una subida de tasas de interés del Banco de Japón provocó una venta masiva de criptomonedas.