El FBI ha incautado más de 8 mil millones de dólares en criptomonedas, marcando la mayor acción de decomiso en la historia de Estados Unidos. Esta incautación sin precedentes está vinculada a extensas estafas de confianza en criptomonedas, comúnmente conocidas como esquemas de "matanza de cerdos", que han defraudado a numerosas víctimas mediante inversiones fraudulentas en criptomonedas. La Oficina del Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia anunció la incautación, destacando la creciente ofensiva federal contra las operaciones internacionales de fraude con criptomonedas. En un desarrollo relacionado, el presidente del Prince Group ha sido acusado en el Distrito Este de Nueva York por operar complejos de estafa con trabajo forzado en Camboya, lo que enfatiza aún más el alcance global de estas actividades fraudulentas. Aunque la incautación representa un paso significativo en la capacidad de las fuerzas del orden para rastrear y recuperar fondos ilícitos en criptomonedas, detalles como las criptomonedas específicas involucradas y el número de víctimas permanecen sin confirmar. El caso subraya la creciente sofisticación de las agencias federales para enfrentar los delitos relacionados con las criptomonedas.