Los lenguajes de programación, a pesar de carecer de una profunda historia cultural, han adoptado rápidamente el formato de sintaxis y el resaltado para mejorar la legibilidad. De manera similar, la notación matemática, con su rico trasfondo cultural, ha evolucionado hacia un lenguaje bidimensional por la misma razón. Esto sugiere que los beneficios de tales estilos también podrían aplicarse al texto escrito. Tradicionalmente, la prosa ha sido unidimensional para alinear el texto hablado y escrito. Sin embargo, al reevaluar esta convención, formatos alternativos como los puntos enumerados están surgiendo como más amigables para el lector, marcando un desarrollo positivo en la presentación del texto.