Los mercados bursátiles europeos abrieron a la baja, con los principales índices experimentando descensos. El índice DAX de Alemania cayó un 1,15%, mientras que el FTSE 100 del Reino Unido bajó un 0,55%. El CAC 40 de Francia registró una disminución del 1,12%, el Euro Stoxx 50 bajó un 1,24% y el FTSE MIB de Italia cayó un 1,36%. La caída generalizada del mercado refleja la cautela de los inversores en medio de las continuas incertidumbres económicas.