Los precios de las patatas en Europa han aumentado drásticamente, pasando de aproximadamente 2,5 € a 18,5 € por cada 100 kilogramos. Este fuerte incremento se atribuye a las preocupaciones sobre las interrupciones en el suministro de fertilizantes vinculadas al Estrecho de Ormuz, un punto crítico para el comercio global. El aumento de precios refleja una creciente inquietud en los mercados agrícolas a medida que las vulnerabilidades en la cadena de suministro se vuelven más evidentes.