Según Bloomberg, varios países europeos están aceptando la inevitabilidad de pagar tarifas a Irán y Omán por los barcos que atraviesan el Estrecho de Ormuz. Estas naciones abogan por cargos no discriminatorios, independientemente de la nacionalidad del barco, y están impulsando la formación de una coalición marítima internacional para despejar minas. Mientras tanto, Estados Unidos y varios estados árabes del Golfo continúan oponiéndose a tales tarifas, citando el derecho marítimo internacional y preocupaciones sobre sentar un precedente. Omán busca equilibrar las demandas de Irán con la estabilidad del transporte marítimo global, tomando como modelo la tarifa y el fondo de seguridad del Estrecho de Malaca.