Los mercados bursátiles europeos abrieron a la baja el 1 de diciembre, impulsados por un sentimiento global de aversión al riesgo. Los índices Euro Stoxx 50, DAX, CAC 40 y FTSE MIB cayeron entre un 0,2 % y un 0,5 %. Entre los factores que contribuyeron se incluyen una venta masiva liderada por el sector tecnológico en los futuros estadounidenses, un yen más fuerte tras la postura agresiva del Banco de Japón y la caída de los precios de las criptomonedas. Los inversores ahora centran su atención en los próximos datos macroeconómicos y en las orientaciones de los bancos centrales a medida que se acercan las reuniones de fin de año.