El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido mantener las tasas de interés sin cambios, manteniendo la tasa de facilidad de depósito en 2.25%. Esta decisión está en línea con las expectativas del mercado tras el primer aumento de tasas del BCE en casi tres años el mes pasado. Los inversores anticipan posibles aumentos de tasas en los próximos meses, ya que el BCE busca abordar las presiones inflacionarias exacerbadas por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio. El conflicto en curso en el Estrecho de Ormuz ha llevado los precios mundiales del petróleo cerca de los 100 dólares por barril, aumentando las preocupaciones sobre la inflación inducida por la guerra.