La Unión Europea comenzará a aplicar el Marco de Reporte de Criptoactivos (CARF) el 1 de enero de 2026, como parte de la directiva DAC8. Esta iniciativa obliga a que los intercambios de criptomonedas, corredores y servicios de custodia reporten las transacciones de los usuarios a las autoridades fiscales. Desarrollado por la OCDE a petición del G20, CARF extiende el Estándar Común de Reporte (CRS) para incluir criptomonedas, requiriendo la divulgación de intercambios de cripto a fiat, operaciones de cripto a cripto y transferencias. Hasta el 4 de diciembre, 75 jurisdicciones se han comprometido a adoptar CARF, según un informe de la OCDE. El marco se aplica a intercambios centralizados, corredores de criptomonedas, billeteras de custodia y ciertos operadores DeFi con control del protocolo. Mientras que la UE implementará CARF en 2026, regiones como Singapur y otros países de Asia-Pacífico planean retrasar la adopción hasta 2027. CARF funciona junto con el CRS 2.0 actualizado, que cubre cuentas financieras, incluyendo CBDCs y acceso a criptomonedas vía derivados o fondos de inversión, asegurando que no haya reportes duplicados.