La Unión Europea ha impuesto sanciones a individuos y entidades involucrados en el uso de criptomonedas para interferir en elecciones y evadir sanciones. Entre los objetivos se encuentran la figura prorrusa Simeon Boikov y la plataforma A7 de Moldavia. Las sanciones también se extienden a A7 OOO, una empresa implicada en la influencia sobre las elecciones moldavas, vinculada al oligarca fugitivo Ilan Shor, responsable de una pérdida de mil millones de dólares en Moldavia.