La Unión Europea está revisando sus regulaciones sobre Mercados de Criptoactivos (MiCA) a medida que pasa la fecha límite del 1 de julio para su implementación. A pesar de algunos desafíos, MiCA ha autorizado con éxito alrededor de 20 stablecoins denominadas en euros, lo que ha mejorado su adopción mediante una regulación formal. Sin embargo, persisten preocupaciones sobre las normas de reservas que exigen depósitos bancarios mínimos. La atención ahora se está desplazando hacia la supervisión global, con posibles políticas futuras centradas en regímenes de reconocimiento mutuo que permitan que los tokens regulados en una jurisdicción circulen en otra. Este enfoque podría aprovechar la naturaleza global de los criptoactivos, evitando la fragmentación mediante reglamentos localizados. Los expertos sugieren que los esfuerzos regulatorios iniciales de la UE enfrentaron desafíos debido a la ausencia de marcos en mercados importantes como Estados Unidos y Hong Kong. La UE también está considerando un régimen de equivalencia para terceros países con el fin de alinear sus regulaciones internacionalmente y mantenerse competitiva. Esto podría permitir el reconocimiento mutuo de marcos extranjeros y permitir que los stablecoins que circulan globalmente se incluyan en las bolsas de la UE, transformando el panorama del mercado.