La Unión Europea ha sancionado a tres colonos israelíes y a cuatro organizaciones por su papel en ataques violentos contra palestinos en Cisjordania. Anunciadas el 11 de mayo de 2026, las sanciones incluyen prohibiciones de viaje y congelación de activos en toda Europa, marcando la tercera ronda de este tipo de medidas por parte de la UE en dos años. Esta decisión fue facilitada por el cambio de postura de Hungría bajo el primer ministro Peter Magyar, que levantó un veto previo. La jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas, declaró que las sanciones están dirigidas a quienes son responsables de graves violaciones de los derechos humanos. Las medidas impiden que las personas sancionadas entren en los estados miembros de la UE y congelan sus activos financieros dentro de las jurisdicciones europeas. Esta acción sigue a sanciones previas en 2024 contra individuos y entidades acusados de bloquear la ayuda humanitaria a Gaza. El ministro de Relaciones Exteriores israelí, Gideon Saar, criticó las sanciones como arbitrarias, destacando las tensiones continuas entre la UE e Israel sobre las políticas de asentamientos.