La Unión Europea ha promulgado su vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, marcando una de las medidas más extensas en los últimos dos años. Este paquete introduce restricciones integrales en el sector de las criptomonedas, incluyendo una prohibición total de las transacciones con proveedores y plataformas de servicios criptográficos rusos. Además, prohíbe el uso y apoyo del rublo digital y la stablecoin RUBx. Más allá del sector criptográfico, las sanciones también apuntan al sistema financiero de Rusia imponiendo prohibiciones de transacciones a 20 bancos rusos y otras entidades. Estas medidas reflejan los esfuerzos continuos de la UE para ejercer presión económica sobre Rusia.