La Unión Europea ha suspendido sus negociaciones comerciales con Estados Unidos debido a una disputa relacionada con Groenlandia. El desacuerdo se centra en cuestiones territoriales y de gestión de recursos en Groenlandia, que se han convertido en un punto de conflicto entre la UE y Estados Unidos. Este desarrollo representa un revés significativo en las relaciones comerciales transatlánticas, ya que ambas partes estaban trabajando hacia un acuerdo comercial integral.