El protocolo descentralizado de Ethereum permite a los usuarios interactuar con la plataforma sin alinearse con puntos de vista u opiniones específicas, según un comunicado reciente. Los principios fundamentales de la plataforma, como la ausencia de permisos y la resistencia a la censura, garantizan que los usuarios puedan utilizar Ethereum libremente, independientemente de las diferencias de opinión sobre aplicaciones, supuestos de confianza o temas políticos. El comunicado destaca que, aunque es posible criticar ciertas aplicaciones calificándolas de "corposlop", esto no equivale a censura. Se enfatiza la necesidad de la libertad de expresión y el valor para expresar los propios principios, incluso si esto implica críticas. Ethereum, al igual que Linux, se considera una tecnología que empodera al usuario, donde coexisten usos diversos y es esencial construir un ecosistema compatible con valores compartidos.